miércoles, 14 de marzo de 2018

MIS LECTURAS: NO HAY VERANO SIN TI/ SIEMPRE NOS QUEDARÁ EL VERANO, JENNY HAN






Supongo que todos queremos eso: un refugio para nosotros mismos, un lugar idílico donde nuestros recuerdos permanezcan casi inalterables, una zona libre de violencia o peleas, un punto neutro para todos y repleto a la vez de felicidad. 
He tardado en darme cuenta de que la protagonista de esta saga, la saga Verano, cuyo tres libros son El verano en que me enamoré, No hay verano sin ti y Siempre nos quedará el verano, no es Belly, ni Conrad, ni Jeremiah, ni Sussanah, sino la casa de verano donde todos ellos se reunían. Es esa casa lo que simboliza ese refugio, ese lugar que todos buscamos en nosotros mismos cuando crecemos: nuestro hogar. 
No podía dejar de pensar que yo también quería ir allí y estar con ellos, como le pasaba a Taylor, la amiga de Belly. No quería exactamente conocer a los chicos, sino que quería respirar el ambiente distendido que allí se vivía. 
Por eso toda la trama gira en torno a esa casa maravillosa. Los encuentros y desencuentros entre los personajes y las conversaciones más importantes siempre ocurren allí. La casa de verano tiene magnetismo: tiene historia. Y nuestros tres coprotragonistas (Belly, Conrad y Jeremíah) no paran de ir y venir a esa casa que guarda los recuerdos más felices de la infancia de cada uno de ellos, juntos. 


Cuando compré los libros creí que me iban a entretener, que serían unos libros de una calidad más bien pésima, siendo muy sincera, y no querría conservarlos. Por ello los compré de oferta en la plataforma Google Play Libros. Sin embargo, cuando los he leído, unos años después de comprarlos, me he dado cuenta de que subestimaba a Jenny Han. Una escritora tan joven, de nuestro tiempo, ha conseguido que llore con cada libro, que me ría con ellos, que empatice con cada personaje y que viera en ellos proyectada situaciones que yo misma o algunos de los seres que había conocido había vivido. Entonces la que me enamoré fui yo. Quise tener una casa como esa, un refugio y unos amigos como ellos. Suena a locura, ¿verdad? Pero uno lo desea cuando se imagina la casa de verano, y también cuando conoce a Bells, y a Conrad, y a Jeremíah. 
La autora consigue que respires el mismo aire que respiran ellos, que te sientas allí mismo, que sientas lo que ellos sienten y que, en definitiva, comprendas a cada uno de sus personajes. 
¿Sabéis qué? Estos son de los libros que se releen porque te hacen sentir a gusto contigo mismo, y decididamente, me los voy a comprar en papel. 

Jenny Han, me has conquistado el corazón. 

No puedo prometeros que vuestras lecturas sean tan felices como la mía, o tan intensas, o que no os parezcan cursis. Pero sí os aseguro que si dais una oportunidad a esta saga os sacará más de una sonrisa. 

Así, que, como ya os deseé anteriormente, ¡Feliz viaje a Cousins!!!

2 comentarios:

  1. Ja! Pero, haces haces una presentación estupenda, amiga. Sí, sucede que todos hemos leído libros, no importa la calidad, que nos atrapan por disímiles razones. La autora, no tengo dudas, estaría muy satisfecha al leerte. Sabes decir con amenidad; por lo que te felicito.

    Beso

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    Respuestas
    1. Querido amigo José:
      ¡Cuánto me alegra verte siempre por aquí! Eres mi más fiel seguidor durante mis madrugadas clandestinas. Muchísimas gracias por ello.
      Tus palabras, además, significan mucho para mí, pues eres un gran poeta.
      Es verdad que no importa a estas alturas de la vida criticar un libro o no, sino disfrutar y aprender de todos ellos.
      Un abrazo enorme, fiel amigo.

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