jueves, 14 de junio de 2018

SESIÓN DE CINE: EQUALS (SPOILER)







Me gusta Kristen Stewart. Sé que mucha gente piensa mal de su persona, de su imagen y de su forma de actuar, pero justo es eso lo que me gusta de ella: todo lo que podemos ver en pantalla. 
Vi Equals porque Kristen Stewart es la protagonista y debo decir que no me decepcionó. 

En principio Equals puede parecer una película de ciencia ficción que se asemeja a otras muchas basadas en obras literarias como Un mundo feliz, Farenheit 451 o Nunca me abandones, sin ninguna idea original: en un mundo distópico, la humanidad queda reducida bajo el nombre de una enfermedad. Dicha enfermedad tiene los claros síntomas del ser humano como tal: sensibilidad, empatía, enamorarse, emocionarse y amar. Cualquier sentimiendo manifestado es considerado no solo como contagioso, sino además como una enfermedad mortal. 

En un entorno aséptico vive esta generación de medios-robots que tienen su casa (que no comparten con nadie), van a trabajar cada día utilizando tecnología avanzada, y así viven solos sin disfrutar de las personas y lo que es peor, sin experimentar lo que es ser persona. Me pareció un vacío insoportable y así lo muestra el film. Todo es mecánico: se levantan, se duchan, desayunan, van a trabajar, comen, terminan de trabajar, cenan y hacen un puzzle, se acuestan. Cada día es monótono y muy aburrido, pero lo aceptan tal y como se les presenta. 

No obstante, lo más interesante de la película comienza cuando uno de los protagonistas enferma: Silas se empieza a fijar en su ayudante Sía, y experimenta los "síntomas de la enfermedad" después de observarla varios días: piensa en ella a menudo, padece ansiedad cuando está cerca de ella, se marea, y es cuando va al médico: tiene el virus. De momento no lo destierran a la península donde moriría por estar enfermo, pero está en tratamiento, y los demás, como consecuencia, le hacen señalar su taza y le obligan a comer solo. Lo apartan. 

Mi intención no es desvelar el resto de la película, pero a partir de aquí Silas decide hablar con Sía, la mujer de la que se ha enamorado, y descubrirá que ella, pese a tener el virus, se niega a ir al médico. Juntos, comienzan una relación apasionada a escondidas, hasta que todo es insostenible y deciden escapar juntos. 

Romántico, ¿verdad? Pues les diré que no. Además de guardar analogía con películas de ciencia ficción ya nombradas, incluso con "La Isla", la trama me recordó un poquito a Romeo y Julieta
Si se deciden a ver la película, sabrán por qué. 

Y aquí viene el planteamiento ético y moral: ¿No es cierto que cuando alguien se deprime en nuestra sociedad o experimenta más intensamente algún sentimiento no catalogado como "comportamiento normal" nos apartamos y le apartamos de la sociedad? No lo creo: lo afirmo. 

Equals refleja en muchas ocasiones en lo que se está convirtiendo el mundo real. La falta de empatía es, en la sociedad, cada vez más patente; enamorarse demasiado está mal visto; necesitar a los demás es un síntoma de debilidad, no pedimos ayuda. ¿Les suena? 
La historia de la humanidad es descorazonadora en ese aspecto. Espera que seamos máquinas de ser felices, pero como la felicidad va ligada a los demás sentimientos, en la película lo lógico es que los eliminen todos. ¿Acaso no somos un poco responsables de esta situación? ¿No desechamos sin más a las personas catalogadas últimamente como "tóxicas"? ¿Nos preguntamos qué serán de esas personas? ¿Realmente estamos concienciados para crear un mundo mejor mediante la ecología o estamos barriendo bajo la alfombra la infelicidad de las personas con su correspondiente sufrimiento? ¿Cómo actuamos frente a personas con depresión, por ejemplo? ¿Estaremos navegando mediante la creación de comportamientos carentes de compasión hacia una sociedad distópica? ¿No es verdad que muchas veces la mayoría de las personas se sienten solas a pesar de participar en sociedad? Y todo esto, ¿no les parece alarmante? 

Visto así, Equals no es solo una película de denuncia social, sino también un aviso.  Su mensaje más profundo es que uno es definitivamente feliz sintiendo, y que aislar(se) de las personas que nos complican la vida no es un comportamiento del todo satisfactorio. Al fin y al cabo el amor triufa. Y eso es lo que salva la película. 

Equals puede despertar conciencias con esta lectura y eso es lo verdadermente interesante. Por eso me gustó y ese es el motivo de esta reseña. Al fin y al cabo, se basa en la realidad misma de muchas sociedades del mundo. 

Solo quiero añadir algo más: les invito a ver Equals y a pensar sobre ella. Hay que despertar del letargo de la comodidad individual más egoísta para acercarnos a los demás comprendiendo sus sentimientos contrastándolos con sus vivencias, con su historia. 
Equals es una película de ciencia ficción tremendamente humana. 
Por favor, no se la pierdan. 

viernes, 27 de abril de 2018

Carta abierta a la superviviente de la violación de "La Manada".



A ti, que tuviste el valor de denunciar y has demostrado que a veces la justicia no funciona, es obsoleta o sencillamente, resulta incompetente.

A ti, que has sido violada por cinco hombres, grabada por móvil sin tu consentimiento durante este acto violento, abandonada en un portal desnuda y que sufriste de indefensión absoluta cuando incluso te robaron tu móvil para impedir cualquier petición de ayuda.
  
A ti, que posteriormente fuiste cuestionada por todos tus actos y también por ser mujer, por qué no.

A ti, hermana del corazón, yo hoy te tiendo la mano ante tu sufrimiento del que llevo enterada desde que las noticias le hacen eco, hoy más que nunca quiero que sepas que no estás sola.
No estás sola. 
Una superviviente tan valiente como tú no lo estará nunca.



He leído la transcripción de tu declaración en el juicio, e incluso antes de leerla, todo me parecía abominable. Lo que te hicieron no tiene nombre, pero has sido muy valiente al intentar seguir con tu vida. 
Todas te apoyamos. Tod@s en realidad. 
Puede que ahora todas estas palabras te suenen a hueco, pero te debe quedar claro,  pese a tu juventud y a lo ocurrido, que la vida no tiene por qué ser así, que esta estapa dura y horrible por la que estás pasando no es un sinónimo ni una espiral de toda tu vida, sino eso: una etapa. Y, como dicen, lo malo es la etapa, nunca tú. 
Es verdad que no he pasado por tu misma situación,  por lo que no te puedo comprender exactamente, mas puedo sentir empatía, y ese sentimiento se traduce en rabia, impotencia y frustración ante el fallo del juez. 
¿Has visto cuántas personas se han manifestado dentro y fuera del país para protestar por tal injusticia? Te estamos mostrando nuestro apoyo.


Nuestro apoyo consiste en no callarnos.
Como te contaba, no tengo ni idea lo que es pasar por ese trance, pero sé lo que es pasarlo realmente mal y tener que levantarse, primero como si te tirasen al agua con piedras en los zapatos y en los bolsillos, para después tener que salir a la superficie mientras todos miran si lo vas a conseguir o no.


Es verdad que todo se convierte rápidamente en un circo mediático, pero esa no es nuestra intención. Creo que cada persona que se manifiesta por tu causa ha sentido un dolor muy profundo y se duele mucho al saber por lo que has pasado y estás intentando superar, que en España todavía parece que hay mucho machismo y es algo intolerable.


Cuando creíamos que avanzábamos un poquito hacia adelante en este tema, ocurren estas cosas, y parece que se nos cae el mundo encima, pero vamos a salir de esta, ya verás. Nos tienes a todos de tu parte, así que, por favor, recuerda siempre tomarnos de la mano y siéntete acompañada en esta hora grave de tu vida.


No sé tu nombre, y me habría gustado saberlo para dirigirme a ti, pero tampoco es relevante.  Aquí lo importante es la esperanza, que la mantengas y que sigas luchando como hasta ahora has hecho, porque estoy convencida de que más temprano que tarde, se hará justicia. 
Con todo mi cariño: 

Carol Torrecilla García


(Debo aclarar que respeto el fallo del juez para con este caso pero que no estoy para nada de acuerdo con su visión del caso. Solo he ejercido mi libertad para expresarme. Si en algún momento he resultado ofensiva, pido disculpas de antemano. Esta carta pretende ser de concordia, apoyo y empatía, y nunca promover el odio. )


Adjunto un artículo periodístico donde se puede leer la declaración de la susodicha: enlace-https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20171205/la-victima-de-la-manada-relata-en-el-juicio-como-fue-la-violacion-6475002

lunes, 23 de abril de 2018

Día del Libro (23 de abril 2018) / Libros, de Hermann Hesse





LIBROS


Ninguno de los libros de este mundo
te aportará felicidad,
pero secretamente te devuelven
a ti mismo.

Allí está todo lo que necesitas,
sol y luna y estrellas,
pues la luz que reclamas
habita en tu interior.

Ese saber que tú tanto buscaste
por bibliotecas, resplandece
desde todas las páginas,
puesto que es tuyo ahora. 

Hermann Hesse

¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!


sábado, 17 de marzo de 2018

MIS LECTURAS: POR TRECE RAZONES, JAY ASHER



Primero vi la serie. Después compré el libro
Me costó ver cada capítulo. Era duro ver cómo Hanna Baker se iba desmoronando, cómo una parte de ella moría por dentro con cada golpe asestado. 
Tenía una excusa para verla que me pareció importante: EL SUICIDIO HOY DÍA TODAVÍA ES UN TEMA TABÚ INCLUSO EN GABINETES DE PSICÓLOGOS, EN CONVERSACIONES CON AMIGOS.  JAY ASHER PLANTEÓ SU LIBRO DE UNA FORMA INELUDIBLEMENTE ORIGINAL, POR LO QUE LE ESTOY MUY AGRADECIDA, ASÍ COMO A LOS QUE HICIERON POSIBLE LA SERIE DE NETFLIX.  ESPEREMOS QUE DE AQUÍ EN ADELANTE MUCHAS PERSONAS NO LLEGUEN A LA DECIMOTERCERA RAZÓN....

Hanna Baker es la protagonista de la novela, y cuando ésta empieza, ella ya no vive; está muerta, se ha suicidado. Ha decidido no continuar con su vida. 
Antes de ello decidió grabar con su propia voz siete cintas de cassette, de las de antes. Siete cintas, trece caras: Por trece razones. En ellas nos explica, mientras Clay las escucha y comenta, por qué tomó esa decisión y la llevó a cabo. 
¿Por qué podría alguien poner fin a su vida?

Hanna Baker no estaba enferma. Es importante aclararlo, pues no hay nada en contra de las enfermedades mentales excepto que quien las sufre lo pasa muy mal. Supongo que lo que quiero decir es que Hanna se vio ahogada por un torbellino de situaciones dificilísimas de digerir en una edad en la que nos sentimos bastante vulnerables. Nadie está libre de pasar por una situación como esta, enfermo o no. 

El libro no tiene una moraleja. No intenta convencerte de nada, sino que muestra las situaciones en toda su crudeza. Por eso me gustó. Porque no condena el suicidio, pero tampoco lo muestra como algo bonito, como han hecho muchas películas a lo largo de la historia de la cinematografía, envolviéndolo en un halo de misteriosa fragilidad. Nada de eso. Es terrible. Y así lo cuenta Hanna. 

Ella no lo sabe, pero no tiene la culpa de las cosas que le suceden. Ni siquiera cuando Clay Jensen lo piensa. 
Hanna Baker es decididamente inocente de todo. Una víctima de la sociedad, del bullying, una persona sensible que se ve superada por las circunstancias. 

Hanna Baker no fue culpable de que la violasen aunque creyese que lo merecía o que no detuvo suficientemente bien al chico para que no la forzase, ni del accidente que ocurrió, aunque no llamase a 
tiempo para avisar de que habían chocado contra una señal de tráfico.  No pudo evitar que violasen a su compañera de instituto, ni tantas cosas que vivió por las que se sintió culpable...


No estoy diciendo que su decisión fuese la adecuada ni tampoco la repruebo. Quiero dejar muy claro que en ningún momento tratar en este post de suicidio signifique enaltecerlo, sino todo lo contrario. Solamente digo que comprendo a Hanna y que me hubiese gustado que el libro hubiese tenido otro final, pero si no hubiese empezado de una forma tan impactante, si Hanna no hubiese dejado grabada esas cintas, ese testimonio que para muchos puede resultar un verdadero castigo con una carga extra de malicia, tal vez no seríamos conscientes de cómo repercuten nuestros actos y palabras en la vida de los demás, y es esta la reflexión más importante que me despierta el libro y la serie, claro. Por eso este personaje de ficción debía estar condenado desde el principio, porque hasta que no ocurre algo verdaderamente trágico en nuestras vidas no tomamos medidas para que no vuelva a suceder, y aquí creo adivinar la intención del autor. 


Me parece especialmente importante que Hanna le diese "una última oportunidad a la vida" yendo a hablar con el orientador de estudios de su instituto. A veces no le damos importancia a los problemas de los demás porque estamos muy ocupados mirando nuestro ombligo y podríamos haber hecho algo bueno por otra persona.  Es cuando Clay Jensen reacciona, sale del instituto con Skye Miller, tan invisible para los demás, y tan llena de vida todavía....

Por trece razones también habla de la falta de comunicación entre iguales. ¿Nos conocen nuestros amigos? ¿Confiamos en ellos? ¿Tenemos tiempo para escucharlos?

Por trece razones no es un libro negativo, sino un libro que llama a despertar consciencias en los adolescentes y en personas de todas las edades de una forma original y dura como la vida misma. Ya basta de eludir responsabilidades. Somos humanos y tratamos con nuestros iguales. Vamos a darles y a darnos una oportunidad. Porque nos lo merecemos. 
Creo que este es el mejor mensaje que puedo leer entre líneas una vez acabado el libro. 
Muchas gracias, Hanna Baker por haber existido para sacudirnos interiormente de nuestra pereza, para ser amables con los demás, para sonreír al mundo y para tratar a quien tengamos enfrente como nos gustaría que nos tratasen a nosotros.


¡Un personaje genial, Jay Asher!



miércoles, 14 de marzo de 2018

MIS LECTURAS: NO HAY VERANO SIN TI/ SIEMPRE NOS QUEDARÁ EL VERANO, JENNY HAN






Supongo que todos queremos eso: un refugio para nosotros mismos, un lugar idílico donde nuestros recuerdos permanezcan casi inalterables, una zona libre de violencia o peleas, un punto neutro para todos y repleto a la vez de felicidad. 
He tardado en darme cuenta de que la protagonista de esta saga, la saga Verano, cuyo tres libros son El verano en que me enamoré, No hay verano sin ti y Siempre nos quedará el verano, no es Belly, ni Conrad, ni Jeremiah, ni Sussanah, sino la casa de verano donde todos ellos se reunían. Es esa casa lo que simboliza ese refugio, ese lugar que todos buscamos en nosotros mismos cuando crecemos: nuestro hogar. 
No podía dejar de pensar que yo también quería ir allí y estar con ellos, como le pasaba a Taylor, la amiga de Belly. No quería exactamente conocer a los chicos, sino que quería respirar el ambiente distendido que allí se vivía. 
Por eso toda la trama gira en torno a esa casa maravillosa. Los encuentros y desencuentros entre los personajes y las conversaciones más importantes siempre ocurren allí. La casa de verano tiene magnetismo: tiene historia. Y nuestros tres coprotragonistas (Belly, Conrad y Jeremíah) no paran de ir y venir a esa casa que guarda los recuerdos más felices de la infancia de cada uno de ellos, juntos. 


Cuando compré los libros creí que me iban a entretener, que serían unos libros de una calidad más bien pésima, siendo muy sincera, y no querría conservarlos. Por ello los compré de oferta en la plataforma Google Play Libros. Sin embargo, cuando los he leído, unos años después de comprarlos, me he dado cuenta de que subestimaba a Jenny Han. Una escritora tan joven, de nuestro tiempo, ha conseguido que llore con cada libro, que me ría con ellos, que empatice con cada personaje y que viera en ellos proyectada situaciones que yo misma o algunos de los seres que había conocido había vivido. Entonces la que me enamoré fui yo. Quise tener una casa como esa, un refugio y unos amigos como ellos. Suena a locura, ¿verdad? Pero uno lo desea cuando se imagina la casa de verano, y también cuando conoce a Bells, y a Conrad, y a Jeremíah. 
La autora consigue que respires el mismo aire que respiran ellos, que te sientas allí mismo, que sientas lo que ellos sienten y que, en definitiva, comprendas a cada uno de sus personajes. 
¿Sabéis qué? Estos son de los libros que se releen porque te hacen sentir a gusto contigo mismo, y decididamente, me los voy a comprar en papel. 

Jenny Han, me has conquistado el corazón. 

No puedo prometeros que vuestras lecturas sean tan felices como la mía, o tan intensas, o que no os parezcan cursis. Pero sí os aseguro que si dais una oportunidad a esta saga os sacará más de una sonrisa. 

Así, que, como ya os deseé anteriormente, ¡Feliz viaje a Cousins!!!

martes, 13 de marzo de 2018

LIBROS LEÍDOS DURANTE EL AÑO 2018






Buenas tardes.
Este es un listado de los títulos de los libros que me he leído y me leeré durante este año. Si pinchan en el título que deseen, les conducirá a la reseña correspondiente.
Muchísimas gracias.


MARZO
1-El verano en que me enamoré, Jenny Han
2-No hay verano sin ti, Jenny Han
3-Siempre nos quedará el verano, Jenny Han
4-Por trece razones, Jay Asher

domingo, 11 de marzo de 2018

MIS LECTURAS: EL VERANO EN QUE ME ENAMORÉ, JENNY HAN





La casa de verano es especial para Belly porque pasan todas las vacaciones estivales allí; en Cousins se siente como en casa y los hijos de la mejor amiga de su madre también son su familia, aunque claro, ella sabe que no lo son de verdad, porque desde siempre ha sentido algo muy distinto por Conrad....

Planteado desde una trama sencilla se desarrolla esta novela romántica y juvenil con la que todo adolescente se puede sentir identificado. De fácil lectura, la historia engancha más de lo que una cree al principio, pues en cada capítulo todo se complica y deseas saber más acerca de Belly y de todos los que la rodean. 

Pienso que Jenny Han ha escrito una saga que llega directa al corazón. Tal vez no perfecta, pero con personajes tan humanos que llegas a sentir verdadera empatía por cada uno de ellos.
Leí el primer libro de madrugada (El verano en que me enamoré) y no lo pude dejar. Así, del tirón, fue como me enteré de los veranos de Bells. Y quiero seguir sabiendo de ella, así que estoy leyendo el segundo libro de la trilogía: No hay verano sin ti

Novelas que, lejos de la ñoñería, recuerdan lo difícil que resulta ser adolescente, ser una chica adolescente y los sentimientos tan puros que entonces parecían estar al término de nuestras vidas. Un homenaje melancólico a veces, divertido en ocasiones y doloroso en definitiva a ese eterno temor de perder el amor que nos duele, pero que no queremos olvidar para no desaparecer nosotros mismos con él ni con todos los recuerdos que implica.  
La amistad, la familia el primer amor, la soledad y el compañerismo es lo que resaltaría de esta pequeña gran novela. 
Recomendada. 
Feliz viaje a Cousins. 


Gracias, Jenny Han, por haber sabido sobresalir con personajes tan tiernos en el duro mundo editorial. Son libros que llegan al corazón.